Justicia cercana a la gente: Audiencia remota permitió resolver un conflicto sin necesidad de traslados.
En una actividad que busca reducir barreras geográficas y económicas para el acceso a derechos, la Dirección de Resolución Alternativa de Conflictos (DRAC), en colaboración con el Juzgado de Paz de Menor Cuantía de Pirané, realizó esta mañana una audiencia remota que permitió a las partes involucradas arribar a una solución sin necesidad de trasladarse de su lugar de residencia.
Según informaron desde la DRAC, la modalidad virtual evitó gastos y tiempos de viaje para quienes debían participar del encuentro, un aspecto clave en localidades de nuestra provincia donde las distancias y la disponibilidad de transporte suelen condicionar la posibilidad de acudir a instancias formales de resolución de conflictos.
La entrevista se desarrolló desde una sala de salud de la localidad de Puente San Hilario, que funcionó como punto de apoyo para concretar la conexión con la DRAC, con sede en la ciudad de Formosa, desde donde trabajaron un mediador y una mediadora.
Esta articulación local permitió acercar el servicio de justicia a la comunidad mediante un espacio accesible y conocido por los vecinos, garantizando las condiciones necesarias para la comunicación remota.
Desde el organismo remarcaron que la iniciativa forma parte de una línea de trabajo que se viene desarrollando desde hace tiempo y está orientada a plasmar una “justicia ágil, humana y accesible”, apoyada en el uso de tecnología para acortar distancias y facilitar que las herramientas institucionales lleguen a quienes viven lejos de los centros urbanos.
La audiencia fue conducida por los mediadores Nicolás Tarabini y Patricia Pereira, en el marco del esquema de resolución alternativa de conflictos que promueve acuerdos sin necesidad de procesos judiciales prolongados, priorizando soluciones prácticas y consensuadas, y sin costo alguno para las partes.
La experiencia, destacó la titular del DRAC, licenciada María Irma González, se inscribe en un enfoque de cercanía: llevar respuestas concretas al territorio, sostener la accesibilidad y asegurar que el ejercicio de derechos no dependa ni esté condicionado por el lugar de residencia.
